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Las Reglas de Urbanidad

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Las Reglas De La Urbanidad En La Sociedad Moderna - El País 14/11/2010

Elogian a Estela en el teatro porteño

Jorge Abbondanza 

Domingo 14 de noviembre de 2010 | Publicado en edición impresa

Espectáculos : "Las Columnas" - El País de Montevideo

La prensa de Buenos Aires elogió en estos días el trabajo de Estela Medina durante la breve temporada que la actriz ofreció en esa capital. Lo hizo con Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna, un espectáculo unipersonal sobre la pieza del francés Jean-Luc Lagarce, estrenada hace unos meses en Montevideo, que presenta a una mujer acorralada entre las convenciones sociales, las reglas de los buenos modales y la búsqueda de una libertad personal. El circuito porteño ha estado bien abastecido por nombres uruguayos en las últimas semanas, porque sigue en cartel un montaje argentino basado en cuentos de Felisberto Hernández, estuvo por allí de visita Gatomaquia, la admirable puesta en escena de Héctor Manuel Vidal sobre Lope de Vega, a ello se agregó algún otro título enviado por el Teatro Solís y ese intercambio tuvo una buena culminación con el aporte de Estela.

En La Nación, el crítico Carlos Pacheco calificó a la viajera como "exquisita actriz uruguaya", añadiendo algunos de los créditos de su biografía y señalando luego que en esta oportunidad construye su personaje "con un rigor y una vitalidad inigualables". Y dice entonces: "la transformación que logra en escena es muy notable. A veces es una joven inquieta, otras veces, una mujer mayor imperativa y cruel. Desafiante siempre, gana el interés de la platea de inmediato y no habrá forma de escapar a su energía". Un buen festín para la intérprete.

Tanto a escala local como a nivel internacional, el espectador uruguayo está acostumbrado a que lluevan los adjetivos sobre el desempeño de Medina, de manera que este nuevo episodio no es más que otra cuenta para su largo collar de triunfos. En el caso estuvo dirigida por el destacado argentino Ruben Szuchmacher, que hace tres años ya había estado al frente de otra versión de la misma obra, con Graciela Araújo en el papel. En todo caso, la visita de Estela a Buenos Aires confirmó su inagotable dedicación al oficio teatral -con seis décadas de carrera cumplida- y amplió unos síntomas de integración escénica rioplatense que resultan bienvenidos.

El único ámbito que ha debido prescindir en estos últimos años de la presencia de la actriz ha sido la Comedia Nacional, por culpa de un disparate reglamentario que a escala administrativa impone el retiro obligatorio al cumplir los 70, medida que también se había aplicado a Santullo y Candeau en su momento. En el caso de Estela, esa separación se postergó varias veces, lo cual fue un reconocimiento de la Junta Departamental a su calibre artístico, pero la norma seguramente fue dictada por alguien convencido de que el talento de un actor, el prestigio que otorga a un elenco y el servicio que presta a la cultura de un país, caducan cuando llega a los 70. Así es la vida en el mundo burocrático.

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Temporada 2010 en Buenos Aires - 22/10  al  14/11

¡¡   A   PEDIDO   DEL  PUBLICO  SE  PROLONGO  LA  TEMPORADA  UNA SEMANA MAS   !!

Debido a la gran cantidad de público argentino que quería aprovechar la ocasión de ver a la maravillosa Estela Medina sin tener que cruzar el charco, y también de tantos compatriotas que querían volver a verla, el éxito de público fue tan rotundo que no bastaron las numerosas sillas agregadas a cada función para satisfacer toda la demanda. La Dirección de ELKAFKA Espacio Teatral decidió que la única manera de respetar los deseos de sus espectadores era modificar compromisos previos y prolongar una semana más la Temporada de la obra.

Así que el fin de semana 12-13-14 de noviembre de 2010, Estela Medina continuó en Buenos Aires con la obra "Las Reglas De La Urbanidad En la Sociedad Moderna" de Jean-Luc Lagarce, que presentó exitosamente en Montevideo en septiembre. Fue la última ocasión de ver este espectáculo, que cosechó estupendas críticas en ambas orillas. En ELKAFKA Espacio Teatral, Lambaré 866.  
Las Reglas De La Urbanidad En La Sociedad Moderna- Clarín de Bs. Aires

 Ñ  Revista de Cultura | Sábado 30 de Octubre de 2010 | Publicado en edición impresa

 PISTAS

 POR

 DIEGO MANSO

 ESTELA MEDINA EN BS. AS.

 Eso que se llama “ser actriz"

Muy tonto sería aquel que, dueño de las facultades y el tiempo para hacerlo, no fuera a ver a la descomunal actriz uruguaya Estela Medina en Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna, de Jean-Luc Lagarce, dirigida por Rubén Szuchmacher que, hasta el 7 de noviembre, se representa de viernes a domingo, a las 21, en Elkafka Espacio Teatral (Lambaré 866). Estela Medina, ampliamos porque pareciera ser necesario, es una de las más grandes actrices vivas en lengua española. Aquí en Buenos Aires, de eso mucho no se conoce porque, de un tiempo a esta parte, siempre es más interesante celebrar al último  descubrimiento pos adolescente con problemas de dicción que traer a cuento a una discípula de Margarita Xirgu. Hubo un tiempo, joven lector, en el que era importante entenderle a un actor cuando hablaba, incluso que su plática  fuese audible de la primera a la última fila de asientos; un tiempo donde el texto tenía relevancia y significaba algo más que un remedo de la oralidad destinado a entretener a los congéneres y/o tornar comprensible la acción. ¿Hubo un tiempo? Estela Medina, en esa pieza maravillosa de Lagarce –pero también endiablada, por las dificultades que presenta al intérprete–, viene a decirnos que el tiempo es hoy. Viene a decirnos que todavía, por suerte, queda mucha cosa que aprender y que entre la reivindicación de una aparente vanguardia y la ignorancia no parece haber demasiado trecho. En fin. Hay que ver a Estela Medina, sobre el final de la puesta de Rubén Szuchmacher (que en nada se parece a la que protagonizó la inmensa, ¡inmensa!, Graciela Araujo hacia 2007), dando unos pasos de baile, de espaldas al público, mientras caen las luces, para percibir su enormidad, su generosidad actoral. Muy pocos son capaces de arribar a esa síntesis después de una hora cuarenta de espectáculo. Este fin de semana, plateas llenas para Estela Medina.

Las Reglas De Urbanidad En La Sociedad Moderna - La Nación de Bs. Aires

Nueva versión de una gran obra

Por Carlos Pacheco

Calificación LA NACION:

Domingo 31 de octubre de 2010 | Publicado en edición impresa 

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Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna. Autor: Jean-Luc Lagarce. Con: Estela Medina. Iluminación: Gonzalo Córdova. Música: Bárbara Togander. Ambientación y vestuario: Jorge Ferrari. Dirección: Rubén Szuchmacher. En ElKafka (Lambaré 866). Los viernes, sábados y domingos, a las 21. Duración: 90 minutos.

Nuestra opinión: excelente

 

   Estela Medina construye su personaje con un

   rigor y una vitalidad inigualables.  

   Foto Archivo

En 2007 Rubén Szuchmacher y Graciela Araujo dieron a conocer en Buenos Aires este notable material de Jean-Luc Lagarce en una puesta impecable que, más allá de que entonces permitía divulgar la creación del autor francés, posibilitaba descubrir una fluida relación entre director y actriz, cuyo objetivo común era develar esas reglas maniqueas que durante años se han seguido al pie de la letra con la intención de ser un mejor hombre, una mejor mujer, dentro de la sociedad.

Un viejo Manual de buenas costumbres inspiró al autor a la hora de producir este texto (voluptuoso, despiadado, difícil de llevar adelante por sus construcciones lingüísticas) que irónicamente expone una manera de vivir, de negar al verdadero ser que quiere escapar de tanta normativa porque la libertad no puede reglarse y mucho menos las pulsiones individuales.

Pero, para que esa ironía llegue al espectador de forma adecuada y se torne pura reflexión, se hace necesario crear un juego muy delicado, sutil, hasta poético. De lo contrario, todo ese material resulta una chatarra en la que no habrá que reparar porque parecería estar en desuso. Y en muchos aspectos es así, pero lo dramáticamente interesante es que ha forjado un mundo del que formamos parte y ante el cual, aún hoy, debemos estar atentos porque esas reglas siguen asomando para imposibilitarnos ser como en verdad ansiamos ser.

Con algunas variables a la puesta original, esta nueva recreación que concibe Szuchmacher propone otro tono en la representación: es más perversa esa mujer que narra. Su dulce sonrisa esconde una entereza que provoca temor y así sus dichos parecen desafiar a toda un platea que la escucha atenta y pocas veces se anima a reírse con ganas. Ese personaje esconde otro orden interno, personal. Ella sabe que todo lo que dice es profundamente duro y falso, tanto como su forma exterior de imponernos la verdad que reclama. Así también se construyen las sociedades.

Figura central del espectáculo, sin dudas, Estela Medina (exquisita actriz uruguaya, con una carrera muy destacada; una alumna de Margarita Xirgu que se ha animado siempre a composiciones complejas y que, hace un par de años se despidió de la Comedia Nacional de su país interpretando memorablemente a la madre de Bodas de sangre de García Lorca) construye a La Dama con un rigor y una vitalidad inigualables. La transformación que logra en escena es muy notable: a veces es una joven inquieta; otras, una mujer mayor imperativa, cruel. Desafiante siempre, gana el interés de la platea de inmediato y no habrá forma de escapar a su energía.

Las Reglas De La Urbanidad En La Sociedad Moderna - Alternativa Teatral

Instrucciones para vivir en sociedad

29/10/2010 | Por Mónica Berman | Espectáculo Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna

"No hay nadie que escape a la desgracia de perder a uno de los suyos, como ya se habrá podido adivinar. Es posible, lógico, no es desdeñable. La etiqueta y la costumbre no abdican jamás de sus derechos, en ningún momento de la existencia. También pretenden en esto pautar la manera en que debemos comportarnos y expresar nuestro sufrimiento". Jean-Luc Lagarce. Las reglas de urbanidad en la sociedad moderna.

 

Hace unos años la obra de Jean Luc-Lagarce llegó a Buenos Aires multiplicada en puestas, publicaciones y conversaciones que pusieron en el centro de la escena a este dramaturgo francés maravilloso.
En aquella ocasión, Rubén Szuchmacher puso en escena el mismo texto dramático, pero ésta es, tal vez, la única coincidencia.
¿Cómo hace un director para pensar un universo distinto del que alguna vez pensó?
O ¿cómo hace para no pensar algo diferente si es, efectivamente, un director, en otro momento, con otras condiciones de producción?
Y aquí aparece el estupendo trabajo que lleva adelante con Estela Medina. Estrenado en Uruguay, está por un tiempo limitadísimo en Buenos Aires.
En cuanto se entra en la sala se observa la construcción de límite, de la frontera. Si se pudiera, diríamos "en primer plano". Lo que establece el límite y lo que está adentro pertenecen a dos universos diferentes. El primero construye funcionalidad absoluta, vinculado a banco o a oficina pública. El segundo, en cambio, remite a un mundo en el que el centro está establecido por el ornamento y en oposición férrea, casi, a la utilidad.
¿Para qué múltiples conjuntos de mesas y sillas? De modo evidente, para postularse signo, es la materialidad (los colores, las formas, sumados a la reiteración) lo que va a construir ese micro universo de quienes pueden poner en un lugar fundamental las reglas de urbanidad. Porque es el protocolo, las buenas costumbres, algo de lo que no todos pueden ocuparse.
Llega ella. Un caballero le franquea la entrada a ese espacio recortado en el espacio mayor. Una mujer que ocupa con su presencia todo el escenario. Sus gestos, su voz, su modo de mirar. Está vestida de largo.
Es difícil decir quién es. De hecho nunca se presenta. Y aunque habla dirigiendo su mirada al público, es rarísima la ocasión en la que lo construye en su discurso. En realidad, elige de manera sistemática la tercera persona. No es ilógico que esto suceda, porque está planteando cuestiones que no presenta a discusión. Por ende es necesario evitar la interpelación.
La dama recorrerá distintas situaciones de la vida, todas ligadas a las arbitrarias construcciones sociales: inscribir a un recién nacido (vivo o muerto), elegir padrinos, bautizar al niño, comprometer a los jóvenes, en fin, todas cuestiones pautadas, podría decirse, de manera rígida, pero a la vez supeditadas a múltiples variables. Y aquí, además de la disfrutable ironía y el humor sutil de lo que se dice, aparece algo sumamente interesante, porque la decisión es que las reglas, que lo son, sean, en algunas ocasiones, más firmes que en otras. Tanto el lenguaje, propuesto por el autor (y tan bien trabajado en la traducción de Ingrid Pelicori) como la actuación de Estela Medina, redundan en la construcción de la indecisión: "es así", "debería ser así", "será así", "tal vez...". La actriz trabaja en la oscilación de lo que el manual propone y lo que lo extradiscursivo permite llevar adelante. Y son las variables, enfatizadas en un discurso que se construye como el que sabe pero duda (vuelve atrás, interroga sus propias certidumbres), lo que convierte esta puesta en una joyita imperdible. Un texto maravilloso y una actriz y un director que, sabiendo que lo es, lo cuidan, lo dejan ser dicho, lo ponen en bandeja de plata. Como corresponde.

Publicado en Críticas

Las Reglas De La Urbanidad En La Sociedad Moderna-La República 22/9/10

EN LA SALA ZAVALA MUNIZ. DIÁLOGO DEL AYER Y DEL HOY

Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna, de Lagarce

Intentar lo difícil, hasta lo imposible. Lagarce comienza "Nosotros, los héroes" del otro lado del telón; en "El gran día" hizo una comedia con lugares comunes suscitados en unos burócratas por la renovación de autoridades culturales en una ciudad de provincias. 

Jorge Arias


Monólogo. Estela Medina dominó la escena.

Los antecedentes son célebres: "Bouvard y Pécuchet" de Flaubert es el más notorio, el "Ulises" de Joyce el más famoso. En "Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna", escrita por encargo, Lagarce pone en escena un libro de buenos modales que podemos situar en los comienzos del siglo XIX: en cada frase, en cada enunciación de la norma del saber vivir, hay un dejo irónico. A veces la mujer (Estela Medina) es consciente de los absurdos que nos suelta con inverosímil fe en su eficacia; a veces parece guiñarnos un ojo y convidarnos a dudar. El libro invita a la comparación, al diálogo, a la sociología, al recuerdo de tiempos que, con buen margen de error, creemos mejores. ¿Eran tan absurdos el galanteo ceremonial, el contrato de matrimonio, que era una consecuencia forzada de la dote, el luto, los velatorios domésticos?. Se muere hoy en los hospitales, donde nada, ni una mancha en la pared, puede reconocerse; luego paseamos los cadáveres queridos por salas alquiladas hasta llegar, en un coche de alquiler, al cementerio. Hay en "Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna" un juego de espejos: el pasado se mira en el hoy, pero el presente se ve reflejado en el pretérito. La risa o la sonrisa que nos suscitan las viejas convenciones, rebotan en un espejo convexo y, ya irreconocibles, nos dan en la cara.

Exorcismo, provocación, invitación al diálogo de las edades, el libreto de Lagarce es eficaz; hacia el fin de la pieza, la eficacia es diferente. Llega un momento en que los efectos, las ironías, las paradojas, el ridículo se repiten; posiblemente esto sea deliberado, porque aparece allí un nuevo género de reflexiones, a partir de la similitud de las rutinas. Nada nuevo bajo el sol. La rutina de la muerte se asemeja a la rutina del nacimiento, a la comprobación de quién de los mellizos nació primero. El desenlace nos dice que todo es pliegues sin contenido, cáscaras sin semillas ni frutas, capas de la cebolla de Peer Gynt.

El director Szuchmacher destacó nítidamente esta extraña dialéctica, este interrogatorio cruzado de dos épocas ante un juez invisible que nos condenará sin distinguirnos del pasado. Ideó un escenario múltiple y simple a la vez, con profusión de mesas, sillas, veladoras y vasos de agua que la Dama (Estela Medina) recorre con la devoción, un tanto dolida, de los fieles que siguen un Via Crucis. Las mesas y sillas son antiguas y hermosas, como si con las más insensatas convenciones del Antiguo Régimen se hubiera evaporado toda la posible belleza de la vida; y nos preguntamos, cuando se apagan las luces y Estela se va para reaparecer con Szuchmacher, si verdaderamente vivimos una era de progreso.

La labor interpretativa de Estela, en un libreto tan lejano de sus mejores posibilidades, mostró, en manos de un experto director como Szuchmacher, toda la ductilidad de la que es capaz. Dominó la escena, el público, la obra, a la que, sin omitir sus aspectos sombríos, hizo casi amable, a veces pícara, siempre con gracia, como si condescendiera a revelarnos que algo hermoso, pero oculto por lo cómico, se perdió en la revolución industrial.

LAS REGLAS DE LA URBANIDAD EN LA SOCIEDAD MODERNA, de Jean Luc Lagarce, en traducción de Ingrid Pelicori, con la actuación de Estela Medina. Iluminación de Gonzalo Córdoba, música de Bárbara Togander, ambientación y vestuario de Jorge Ferrari, coproducción Teatro Solís ­ ElKafka espacio teatral (Buenos Aires, dirección de Rubén Szuchmacher. Estreno del 2 de setiembre, teatro Solís, sala Zavala Muniz.

La Opinión del Público

En Argentina :

Opiniones del público sobre Las reglas de la urbanidad en la sociedad moderna

26/10/2010 - 15:10:08 - Diego Martinez

ElKafka Espacio Teatral presenta una obra estupenda, toda en sutilezas e ironías, que nos lleva a saber que, en cualquier circunstancia de la vida hay una solución y una manera de reaccionar y de actuar. Y todo esto hasta en los más mínimos detalles de vestimenta y qué actitud es adecuado tomar en cada ocasión. ¡Una joya! Como todas las obras de Lagarce, la intriga es mínima, todo reside en la palabra: lo dicho, y lo que queda por decir. Con la suerte de poder ver la obra de un autor contemporáneo de los más representados mundialmente, después de Shakespeare y Molière y más que Tchekhov. Y además es la ocasión de ver a la formidable Estela Medina, eximia actriz uruguaya, cuya trayectoria fue premiada con varios Florencios en el Uruguay; nombrada Chevalier des Arts et des Lettres por el Gobierno de Francia; Life Achievement Award otorgado en Miami; y ha sido reconocida este 2010 por los Reyes de España, al otorgarle La Orden de Isabel La Católica... Un consejo: Vaya. No Se La Pierda.

En Uruguay :

Lorena (55)  /  Calificación:  () Excelente

Una obra extremadamente fina, toda en sutilezas, interpretada divinamente por nuestra Estela Medina, como siempre en el cenit de su calidad actoral. Que vaya ya a Buenos Aires, a enseñarle al publico porteño porque hasta en España la reconocen como una de las mejores actrices contemporaneas!

 

Pedro (35)  /  Calificación:  () Excelente

Una obra muy inteligente, hecha por la mejor actriz uruguaya y un sorprendente director argentino que no conocíamos y que habría que tener en cuenta. Maravillosas la escenografía, la iluminación y la música. Una auténtica clase de teatro. Absolutamente recomendable.